El deterioro cognitivo es una alteración parcial o total de las capacidades intelectuales adquiridas a lo largo de la vida, como la memoria, el lenguaje, el pensamiento, la orientación y la toma de decisiones, entre otras.
Esta alteración comúnmente afecta al adulto mayor de 60 años y este deterioro puede variar en severidad, desde un deterioro cognitivo leve hasta formas más graves como la demencia.
La detección y el diagnóstico precoz de la alteración cognitiva son fundamentales para disminuir el deterioro funcional y prevenir la pérdida de independencia. Es importante buscar ayuda profesional para recibir un tratamiento adecuado y evitar el avance de este síndrome.

Principales causas
Las causas de deterioro cognitivo son:
- Diabetes mellitus;
- Obesidad;
- Tabaquismo y consumo excesivo de alcohol;
- Inactividad física;
- Depresión no tratada;
- Internaciones y cirugías con uso de anestesia;
- Traumatismos repetidos.
El manejo y control de estos factores es crucial para prevenir o retrasar la progresión del deterioro cognitivo y reducir el riesgo de desarrollar demencia.
Tipos o grados de deterioro cognitivo
Los 2 tipos o grados de deterioro cognitivo son:
1. Deterioro cognitivo leve
El deterioro cognitivo leve se caracteriza por una alteración de habilidades mentales como la orientación espacial, el lenguaje, el reconocimiento visual y cambios conductuales.
La depresión suele anteceder o acompañar este deterioro, ya que ambas condiciones comparten áreas neuroanatómicas, lo que provoca que a menudo se presentan juntas.
El deterioro cognitivo es considerado una etapa intermedia entre el envejecimiento normal y la demencia. Algunos casos son reversibles o pueden permanecer estables con un tratamiento adecuado, aunque también existe el riesgo de que evolucionen hacia algún tipo de demencia.
2. Demencia
La demencia es una alteración severa de las habilidades mentales que interfiere de forma negativa en la calidad de vida y se encuentra asociada a enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer, la enfermedad de Parkinson, la demencia con cuerpos de Lewy, la enfermedad de Huntington y la esclerosis lateral amiotrófica (ELA).
Manifestaciones como la apatía y desinhibición suelen ser los primeros en hacerse presentes, aunque con frecuencia estos avanzan hacia agresividad, ansiedad y/o alucinaciones conforme evoluciona la severidad del síndrome de demencia.
Lea también: Demencia: qué es, tipos, síntomas y causas tuasaude.com/es/demenciaDeterioro cognitivo en el adulto mayor
El deterioro cognitivo en el adulto mayor es parte del proceso natural de envejecimiento y puede estar influido por factores como el aislamiento social, la depresión o las hospitalizaciones frecuentes.
Al inicio, los síntomas suelen ser leves, y es común que la persona afectada no los reconozca ni los acepte. Es fundamental iniciar un tratamiento temprano para prevenir su progresión hacia una demencia.
Principales síntomas
Los síntomas del deterioro cognitivo en el adulto incluyen problemas de memoria, dificultad para orientarse, problemas de lenguaje y comunicación, dificultad en la toma de decisiones, y también cambios de comportamiento y del estado de ánimo.
Para establecer un diagnóstico preciso se utilizan diversas pruebas realizadas por especialistas. Entre los más usuales se encuentran el Mini-Cog, el Rapid Cognitive Screen (RCS) y el cuestionario de 8 ítems (AD8).
Cómo se realiza el tratamiento
El tratamiento del deterioro cognitivo es multidisciplinario, con la intervención de profesionales como neurólogos, fisioterapeutas, enfermeros, médicos clínicos, psiquiatras y psicólogos.
Según el estadio de la enfermedad, se pueden utilizar medicamentos como la rivastigmina, risperidona o sertralina para mejorar la función cognitiva y controlar los síntomas.
Además, el tratamiento incluye terapias cognitivas, sociales y físicas, orientadas a mejorar la calidad de vida y retrasar la progresión del deterioro cognitivo.
Se recomienda que el tratamiento se acompañe de una correcta alimentación, destacando a la dieta mediterránea, que posee propiedades antiinflamatorias por promover un alto consumo de vegetales, frutas, frutos secos, legumbres, cereales, pescado y aceite de oliva, mientras que la carne, los productos lácteos y el alcohol se consumen con moderación. Conozca en qué es y en qué consiste la dieta mediterránea.