Ergometría: qué es, para qué sirve y cómo es la preparación

La ergometría es un examen solicitado por el cardiólogo para evaluar el funcionamiento del corazón y la capacidad respiratoria durante un esfuerzo físico. Generalmente, se indica para detectar problemas cardíacos, como isquemia o arritmias.

Este examen, también conocido como prueba de esfuerzo, puede realizarse en una trotadora o en una bicicleta ergométrica, lo que permite aumentar gradualmente la velocidad y la intensidad, dependiendo de la capacidad de cada persona.

Además, la ergometría simula esfuerzos cotidianos, como subir escaleras o cuestas, situaciones que pueden generar falta de aire e incomodidad en personas con riesgo de enfermedades cardiovasculares.

hombre haciendo ergometria

Para qué sirve

La ergometría se utiliza para evaluar la capacidad cardíaca y respiratoria durante un esfuerzo físico.

Este examen permite detectar alteraciones cardíacas o investigar la causa de síntomas como palpitaciones, dolor en el pecho durante el esfuerzo, mareos o picos de presión arterial.

Además, la prueba es útil para determinar la frecuencia cardíaca máxima en deportistas o personas que desean iniciar o mejorar su actividad física. Conozca más sobre la frecuencia cardíaca máxima.

Ergometría de 12 derivaciones

La ergometría de 12 derivaciones hace referencia a las 12 vistas o representaciones de la actividad eléctrica del corazón que se obtienen mediante la colocación de 10 electrodos. La imagen obtenida por estos electrodos genera un electrocardiograma constante durante toda la prueba de esfuerzo.

Cuándo se realiza 

La ergometría se realiza en personas con enfermedades o condiciones que afectan al sistema cardiovascular, como:

  • Enfermedad arterial coronaria o angina de pecho;
  • Arritmias cardíacas;
  • Presión alta;
  • Soplo cardíaco o defectos en las válvulas cardíacas;
  • Isquemia miocárdica;
  • Trastornos hemodinámicos.

Además, la ergometría es útil para evaluar la respuesta a los tratamientos con medicamentos para enfermedades cardiovasculares.

Cómo se realiza 

Para realizar la ergometría, el cardiólogo colocará 10 electrodos en el pecho de la persona y un dispositivo para medir la presión arterial en el brazo.

A continuación, la persona comenzará a correr en la trotadora o a pedalear en la bicicleta ergométrica, a una velocidad constante, cuya intensidad será aumentada gradualmente por el médico. Esta prueba suele durar entre 8 y 12 minutos.

Las señales enviadas por los electrodos son evaluadas en tiempo real por el médico en su computadora, lo que permite detectar alteraciones en el ritmo o la frecuencia cardíaca, así como variaciones en la presión arterial durante el esfuerzo físico.

Preparación para la prueba

Para realizar la ergometría, se debe tener las siguientes precauciones:

  • No realizar actividad física 24 horas antes de realizar la prueba;
  • Dormir bien durante la noche previa;
  • No realizar ayuno antes del examen;
  • Comer alimentos de fácil digestión, como yogur, manzana o arroz, 2 horas antes de la prueba;
  • No fumar durante las 2 horas previas y 1 hora posterior a la ergometría;
  • Evitar bebidas con cafeína, como café, té negro o verde, o mate 2 horas antes del examen;
  • Llevar por escrito los medicamentos que utiliza diariamente.

Además, es importante usar ropa cómoda y zapatillas deportivas, y evitar aplicar crema hidratante o pomadas en la región del pecho antes del examen.

En algunos casos, puede ser necesario depilar la zona del pecho antes de la prueba para asegurar que los electrodos se adhieran correctamente a la piel.

Cómo entender el resultado 

El resultado de la prueba de esfuerzo es interpretado por el cardiólogo considerando la historia clínica, el informe de la prueba y el electrocardiograma.

El informe mostrará las variaciones en la frecuencia cardíaca y la presión arterial durante el esfuerzo, el consumo de oxígeno, los signos y síntomas de alerta de alteraciones cardiorrespiratorias, así como el registro del electrocardiograma.

En caso de que existan alteraciones en la función cardíaca, el médico puede recomendar otros exámenes complementarios, como la cintilografía miocárdica o el ecocardiograma de esfuerzo. Conozca otros exámenes para evaluar el corazón.

Contraindicaciones

La ergometría está contraindicada en personas que:

  • Imposibilidad de caminar o pedalear;
  • Infecciones agudas;
  • Sospecha de infarto agudo de miocardio;
  • Angina de pecho inestable o arritmias cardíacas no controladas;
  • Estrechamiento de la aorta grave o sintomático;
  • Insuficiencia cardíaca descompensada;
  • Embolia pulmonar aguda o infarto pulmonar;
  • Miocarditis o pericarditis;
  • Disección aórtica.

Además, este examen debe evitarse durante el embarazo, ya que pueden presentarse episodios de falta de aire y náuseas durante la prueba.

Es importante que la ergometría sea indicada por un médico, después de realizar una evaluación inicial de los síntomas, o como chequeo para personas con riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares o que deseen iniciar una actividad física.

Posibles complicaciones durante la prueba 

Las posibles complicaciones que pueden surgir durante la ergometría incluyen una disminución brusca de la presión arterial, mareos o desmayos.

Es importante saber que esta es una prueba segura y que las complicaciones graves, como arritmias, que generalmente desaparecen después del esfuerzo, infarto o paro cardíaco, no son frecuentes.

Por este motivo, la ergometría debe ser realizada por un cardiólogo en clínicas especializadas u hospitales que cuenten con equipos para emergencias médicas, en caso de que ocurra alguna complicación.